Los Cinco Monumentos: Las Carreras Más Épicas y Antiguas del Ciclismo
De Milán a Como, de París a Roubaix: historia, adoquines y leyendas en las clásicas que definen el ciclismo de un día
Cinco carreras, un siglo de historia
El ciclismo profesional tiene cientos de carreras en su calendario, pero solo cinco reciben el título de Monumento. Son las clásicas más antiguas, más largas y más prestigiosas del pelotón masculino, con distancias que oscilan entre 240 y 300 kilómetros y un historial que en algunos casos supera los 120 años. Ganar un Monumento sitúa a un corredor en la élite del deporte. Ganar varios lo convierte en leyenda.
Las cinco carreras son Milán-San Remo, el Tour de Flandes, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja e Il Lombardía. Cada una tiene un carácter radicalmente distinto: hay adoquines centenarios, muros empedrados con pendientes del 20%, puertos alpinos entre lagos y el final más largo y plano del ciclismo profesional. Lo que las une es la exigencia. Aquí no hay etapas de transición ni días de descanso. Son carreras de un solo día donde seis o siete horas de competición se resuelven en los últimos kilómetros, y a veces en los últimos metros.
Milán-San Remo: La Primavera
La más larga de las cinco. La Milán-San Remo cubre aproximadamente 298 kilómetros entre la llanura padana y la costa de Liguria, lo que la convierte en la carrera de un día más extensa del calendario WorldTour. Se disputa cada marzo desde 1907 y su apodo, La Primavera, refleja su posición como primer gran objetivo de la temporada de clásicas.
Durante más de 250 kilómetros no pasa nada decisivo. El pelotón rueda agrupado por la autopista del sol, atraviesa la costa ligur y afronta los tres capi —Capo Mele, Capo Cervo y Capo Berta— sin que las diferencias se materialicen. Todo cambia en los últimos 30 kilómetros. La Cipressa, introducida en el recorrido en 1982, y el Poggio, a solo 9 kilómetros de la meta, son las únicas oportunidades reales para romper la carrera. El Poggio mide apenas 3,7 kilómetros con un promedio del 4%, pero su rampa final al 8% y el descenso técnico hacia la Via Roma de San Remo han producido algunos de los desenlaces más dramáticos del ciclismo.
Mathieu van der Poel ganó la edición 2025 en un sprint a tres con Pogačar y Filippo Ganna tras un descenso agresivo del Poggio. Para Pogačar, la Milán-San Remo sigue siendo uno de los dos Monumentos que le faltan por conquistar, junto con la París-Roubaix. La edición 2026, disputada hoy 21 de marzo, vuelve a enfrentarlos sobre los mismos 298 kilómetros que han definido esta rivalidad.
Tour de Flandes: La Ronde
El Tour de Flandes es la carrera más importante de Bélgica y probablemente la más querida por los aficionados europeos. Se disputa desde 1913 sobre un recorrido de aproximadamente 260 kilómetros por las colinas de la región flamenca, donde los muros empedrados —los hellingen— definen el resultado. La edición moderna incluye 17 de estos muros, cortos pero brutales, con pendientes que superan el 20% sobre adoquines irregulares y mojados.
La dinámica de la carrera se concentra en dos ascensiones que funcionan como un dúo inseparable. El Oude Kwaremont mide 2,2 kilómetros con 1.600 metros de adoquines y una rampa máxima del 11,6%. Es el muro más largo de Flandes y el punto donde los favoritos empiezan a moverse. Tres kilómetros después llega el Paterberg, apenas 360 metros de longitud pero con un promedio del 12,9% y un máximo del 20,3%. La combinación Kwaremont-Paterberg se repite dos veces en el recorrido moderno, y la segunda pasada, a 13 kilómetros de la meta, ha decidido cada edición reciente.
Pogačar ganó el Tour de Flandes en 2023 y 2025, ambas veces con ataques en solitario que dejaron al resto sin opciones. Van der Poel lo ganó en 2022 y 2024. La alternancia entre ambos ilustra hasta qué punto dominan las clásicas flamencas: entre 2022 y 2025, ningún otro corredor ha subido al escalón más alto del podio en Oudenaarde.
París-Roubaix: El Infierno del Norte
Si existe una carrera que trasciende el ciclismo como deporte y entra en el territorio de la épica, es la París-Roubaix. Se corre desde 1896 sobre 259 kilómetros entre Compiègne y el velódromo de Roubaix, en el norte industrial de Francia. Lo que la hace única son sus 30 sectores de pavé —adoquines centenarios originalmente diseñados para carros de caballos— que suman 55,3 kilómetros de sufrimiento repartidos en la segunda mitad del recorrido.
Los sectores tienen una clasificación de estrellas del uno al cinco según su dificultad. El más temido es la Trouée d'Arenberg, un corredor de 2.300 metros de adoquines que atraviesa un bosque en ligero descenso a velocidades superiores a 50 km/h. Un bache, una piedra suelta o un instante de desconcentración pueden significar una caída que termine la carrera. El sector de Mons-en-Pévèle (3.000 metros, cinco estrellas) y el Carrefour de l'Arbre (2.100 metros, cinco estrellas) completan la trilogía de tramos decisivos en los últimos 50 kilómetros.
Van der Poel ha ganado tres ediciones consecutivas entre 2023 y 2025, una racha que lo sitúa entre los más grandes especialistas en la historia de la carrera. Su capacidad para acelerar sobre los adoquines, mantener el equilibrio donde otros caen y cerrar huecos en los sectores técnicos lo convierten en el dueño natural de Roubaix. Para Pogačar, este sigue siendo el Monumento más esquivo. Terminó segundo en 2025, su mejor resultado hasta la fecha.
| Monumento | Primera edición | Distancia aprox. | Desnivel | Terreno clave | Apodo |
|---|---|---|---|---|---|
| Milán-San Remo | 1907 | 298 km | ~1.500 m | Cipressa + Poggio | La Primavera |
| Tour de Flandes | 1913 | 260 km | ~2.500 m | 17 muros (hellingen) | De Ronde |
| París-Roubaix | 1896 | 259 km | ~800 m | 30 sectores de pavé (55,3 km) | El Infierno del Norte |
| Lieja-Bastoña-Lieja | 1892 | 252 km | ~4.300 m | 10+ côtes en las Ardenas | La Doyenne |
| Il Lombardía | 1905 | 241 km | ~4.400 m | Lagos y puertos alpinos | Clásica de las Hojas Muertas |
Lieja-Bastoña-Lieja: La Doyenne
Lieja-Bastoña-Lieja es el Monumento más antiguo del ciclismo. Se disputa desde 1892, cuatro años antes que la París-Roubaix, y su apodo —La Doyenne, la decana— refleja esa seniority. El recorrido de 252 kilómetros atraviesa las Ardenas belgas con aproximadamente 4.300 metros de desnivel positivo, un volumen de escalada comparable al de una etapa de montaña del Tour de Francia.
A diferencia de Flandes, donde los muros son cortos y explosivos, las côtes de las Ardenas son subidas más largas y sostenidas que castigan a los rodadores puros. La Côte de La Redoute, a 35 kilómetros de la meta, mide 2 kilómetros con un promedio del 8,9% y rampas que tocan el 20%. Históricamente fue el punto donde los favoritos lanzaban sus ataques definitivos. La Côte de la Roche-aux-Faucons, más cercana a la llegada, ha tomado ese rol en las ediciones recientes como último trampolín para los escaladores.
Pogačar domina esta carrera con una autoridad casi sin precedentes. Ha ganado Lieja tres veces, incluyendo las ediciones de 2024 y 2025, esta última con un ataque en La Redoute que nadie pudo seguir. Es su Monumento más natural: el perfil ondulado y exigente favorece su capacidad para atacar en subidas largas y mantener la diferencia en los kilómetros finales. Solo Eddy Merckx, con cinco victorias, tiene más triunfos en esta carrera.
Il Lombardía: La Clásica de las Hojas Muertas
Il Lombardía cierra la temporada de Monumentos cada octubre con un recorrido de 241 kilómetros y 4.400 metros de desnivel entre los lagos y montañas de la Lombardía italiana. Su apodo poético —la Clásica de las Hojas Muertas— proviene de su posición en el calendario, cuando el otoño tiñe de ocre los bosques que rodean el Lago de Como y el Lago de Lecco. Es la carrera más bonita del ciclismo profesional y también una de las más duras.
El recorrido de la edición 2025, que conectó Como con Bérgamo, propuso un desfile de ascensiones que no dejó un solo kilómetro llano en los últimos 145 kilómetros. El Ghisallo desde el lado de Asso, la Roncola Alta (9,4 km al 6,6%), el Passo della Crocetta (11 km al 6,2%) y el Passo di Ganda formaron una sucesión de puertos que elevó el desnivel a más de 4.400 metros. La subida final al Colle Aperto, con rampas del 12% a cuatro kilómetros de la meta, fue el último filtro antes de la llegada a Bérgamo Alta.
Pogačar ganó Il Lombardía cinco veces consecutivas entre 2021 y 2025, igualando el récord de Fausto Coppi. En 2025 se marchó en solitario en el Passo di Ganda y llegó solo a Bérgamo con más de un minuto de ventaja. Con esa victoria alcanzó los diez Monumentos en su palmarés, situándose tercero en la lista histórica junto a Coppi, Costante Girardengo y Sean Kelly. Solo Roger De Vlaeminck (11) y Eddy Merckx (19) tienen más.
La era Pogačar-Van der Poel en números
El dominio de estos dos corredores sobre los Monumentos no tiene precedente en la era moderna. Desde 2022, Pogačar y Van der Poel han ganado 15 de los 20 Monumentos disputados. La cifra es tan aplastante que ha redefinido las expectativas del pelotón: en cada una de estas carreras, la pregunta ya no es quién ganará, sino cuál de los dos lo hará.
| Corredor | Milán-San Remo | Tour de Flandes | París-Roubaix | Lieja-Bastoña-Lieja | Il Lombardía | Total |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Tadej Pogačar | 0 | 2 (2023, 2025) | 0 | 3 (2021, 2024, 2025) | 5 (2021-2025) | 10 |
| Mathieu van der Poel | 2 (2023, 2025) | 2 (2022, 2024) | 3 (2023-2025) | 0 | 0 | 7 |
Sus perfiles son complementarios y opuestos a la vez. Van der Poel es el corredor más explosivo del pelotón, capaz de acelerar sobre adoquines, ganar sprints reducidos y descender con una técnica que proviene del ciclocross. Sus siete Monumentos incluyen victorias en las tres clásicas del norte —Milán-San Remo, Tour de Flandes y París-Roubaix— un dominio territorial que solo Eddy Merckx exhibió con esa amplitud. Pogačar, en cambio, domina las carreras donde la escalada marca la diferencia. Sus diez Monumentos se concentran en las tres clásicas con más desnivel: Flandes, Lieja y Lombardía.
El dato que ilustra la magnitud de esta rivalidad es que entre ambos han ganado al menos un Monumento en cada una de las cinco carreras. No hay un solo terreno donde uno de los dos no sea el principal favorito. En 2025, Pogačar se convirtió en el primer corredor en subir al podio en los cinco Monumentos en una misma temporada. Van der Poel nunca ha terminado entre los tres primeros en Lieja ni en Lombardía, pero sus victorias en el norte compensan esa ausencia con creces.
Wout van Aert: el tercer hombre
Cualquier conversación sobre los Monumentos contemporáneos queda incompleta sin mencionar a Wout van Aert. El belga del Visma-Lease a Bike ganó la Milán-San Remo 2020 y ha sido podio múltiple en Flandes y Roubaix. Su versatilidad es extraordinaria: puede disputar un sprint masivo, sobrevivir a los adoquines del norte y atacar en las côtes de las Ardenas. Pero las lesiones han frenado su progresión en los últimos años, y la brecha con Pogačar y Van der Poel se ha ampliado.
Van Aert sigue siendo un corredor capaz de ganar cualquier Monumento en un día favorable. Su potencia en esfuerzos cortos supera los 1.800 vatios, y su capacidad para rodar al frente del pelotón durante horas antes de disputar el final lo convierte en un rival temible. En 2026, su temporada de clásicas busca recuperar el nivel que lo situó como el tercer mejor corredor del mundo entre 2020 y 2023.
Isaac del Toro: la promesa que mira a las clásicas
Entre los nombres que asoman en el horizonte de los Monumentos, el mexicano Isaac del Toro ocupa un lugar singular. A sus 21 años ya ha ganado el UAE Tour y la Tirreno-Adriático en 2026, y terminó segundo en el Giro de Italia 2025, donde se llevó la clasificación de jóvenes como primer norteamericano en lograrlo. Su perfil es el de un escalador con capacidad para las carreras de un día exigentes, similar al de un joven Pogačar antes de que el esloveno empezara a dominar las clásicas.
Del Toro corre en el UAE Emirates-XRG bajo la tutela directa de Pogačar, y en 2025 terminó quinto en Il Lombardía con solo 20 años. Su convocatoria para las Ardenas 2026, según reportes recientes, sugiere que el equipo lo ve como un futuro candidato a Lieja y Lombardía. No es un corredor de adoquines ni de sprints, pero las dos clásicas con más desnivel se ajustan a sus características. Si mantiene la progresión actual, el ciclismo latinoamericano podría tener su primer ganador de un Monumento en los próximos años.
Por qué los Monumentos importan
En una era dominada por las grandes vueltas de tres semanas, los Monumentos ofrecen algo que el Tour de Francia no puede replicar: la brutalidad de una decisión que se toma en un solo día. No hay etapas de recuperación, no hay contrarrelojes para recortar segundos, no hay margen para un mal día. El corredor que cruza primero la línea de meta en Roubaix o en Bérgamo lo hace porque durante seis o siete horas fue el más fuerte, el más inteligente y el más resistente del pelotón.
Eddy Merckx ganó 19 Monumentos a lo largo de su carrera. Roger De Vlaeminck acumuló 11, con cuatro París-Roubaix que le valieron el sobrenombre de Monsieur Paris-Roubaix. Sean Kelly ganó las cinco clásicas diferentes a lo largo de los años ochenta y noventa. Ahora Pogačar y Van der Poel reescriben esos registros a una velocidad que parecía imposible. Con 27 y 31 años respectivamente, ambos tienen margen para acercarse a cifras que solo Merckx ha alcanzado.
La temporada 2026 de Monumentos comienza hoy con la Milán-San Remo. Seguirán el Tour de Flandes el 5 de abril, la París-Roubaix el 12 de abril y Lieja-Bastoña-Lieja el 26 de abril. Il Lombardía cerrará el ciclo en octubre. Cinco carreras, cinco escenarios distintos, y dos corredores que han convertido el ciclismo de un día en un duelo personal donde el resto del pelotón observa desde la distancia.
Referencias
- 1
- 2
- 3What are the Monuments? – CyclingNewsweb_search
- 4Cycling monument – Wikipediaweb_search
- 5
- 6
- 7
- 8
- 9
- 10
Sigue leyendo
Catalina Soto, campeona panamericana de ruta: la ciclista chilena que no se rindió
Pogačar conquista la Milán-San Remo 2026 en un sprint al filo del cuchillo
